Escudo de la República de Colombia

OCA - Observatorio de Conflictos Ambientales

Opinión




Elsa Alvarado y Mario Calderón
Fuente: Censat

Rafael Colmenares Faccini, una vida dedicada a la protección del agua

Rafael falleció el pasado 7 de febrero de 2017 a causa de un cáncer de tiroides. No obstante, la memoria de su arduo trabajo para impulsar la participación ciudadana en la defensa del agua y los humedales lo convierte hoy en un referente. Sus enseñanzas ilustran sobre cómo la protección de los bienes comunes y la contribución al empoderamiento de las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas en el país deben llevarse a cabo desde el liderazgo ambiental.

Como abogado y especialista en ciencias económicas y sociales y como director de la Corporación Ecofondo, junto a otros ambientalistas, Rafael tuvo la osadía de impulsar la iniciativa Referendo por el agua, la cual buscaba una transformación en el ordenamiento constitucional colombiano para consagrar el derecho al agua como fundamental y así obligar al Estado a proveer un mínimo vital de este líquido a los ciudadanos y además, a blindar, de manera especial, los ecosistemas de humedales y páramos.

Para dinamizar este mecanismo de participación popular, Ecofondo y otras 60 organizaciones ambientales recogieron alrededor de dos millones de firmas a la lo largo del país. En este periplo constataron las enormes dificultades que enfrentan alrededor de 13 millones de personas en Colombia (Censat, 2009) para acceder a agua potable.

El trámite de la iniciativa popular se hundió en el Congreso de la República. Sin embargo, las acciones que emprendió Colmenares posibilitaron que, posteriormente, el mínimo vital de agua potable fuera implementado como política de gobierno, por ejemplo, en Bogotá. Además, abrió la brecha para la defensa jurídica del ambiente, a través de los instrumentos que el ordenamiento legal colombiano estipula par este fin.

¡Larga vida a esta historia de lucha por la justicia ambiental en Colombia!

 


Elsa Alvarado y Mario Calderón

Por Estefania Montoya Domínguez - Investigadora OCA

ELSA ALVARADO, MARIO CALDERÓN Y EL PÁRAMO DE SUMAPAZ O LA REPÚBLICA DE LAS AGUAS

“Dulce es la guerra para los que no la hacen. Dulce es la vida para los que no la viven. Dulce es el amor para quienes no lo practican. Dulce es la tierra para quienes no la poseen. Dulce es también la muerte, para los que no la sufren”
Mario Calderón
Copyright: http://pacifista.co/mario-calderon-y-elsa-alvarado-19-anos-de-impunidad/

Luego de un trasegar como jesuita en Tierralta, Córdoba, Mario había llegado al CINEP para desempeñarse como investigador. Allí conoció a Elsa, quien era una gran coequipera y que luego se transformó en su compañera de vida. El padre de Elsa, Carlos Alvarado, según cuentan allegados, era un conservacionista nato que inculcó a su familia el amor por los ecosistemas y por naturaleza no humana.

Mario, Elsa y su papá se encontraban juntos el 19 de mayo de 1997, día en el que fueron asesinados. Esa mañana también estaban en el apartamento de la pareja, la madre de Elsa y el pequeño hijo de Mario y Elsa, quienes sobrevivieron al ataque.
El autor intelectual de la muerte de los investigadores del CINEP fue Carlos Castaño, extinto líder paramilitar. Después de la muerte de quien fuera el máximo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia, otros paramilitares involucraron a Don Berna y la banca de sicarios La Terraza en el caso de Mario y Elsa.

En 2017, el triple homicidio fue declarado como crimen de lesa humanidad y el mismo se suma a otros como el del defensor de Derechos Humanos Jesús María Valle, el abogado Eduardo Umaña Mendoza y el periodista Jaime Garzón.
Pero, ¿cuál podría ser la razón para que la violencia paramilitar ultimara la vida de Mario y Elsa?

Entre otras, la respuesta se refiere al arduo trabajo que desarrollaron los dos en el páramo de Sumapaz, territorio al que bautizaron como su segundo hogar y la República de las Aguas. Allí Mario emprendió acciones, junto a los campesinos, por la protección de este enorme ecosistema y Elsa, comunicadora social y periodista, lo siguió. De ese esfuerzo de ambos nació la Asociación Reserva Natural Suma – Paz, que además se orientó a la recuperación de la memoria de la región, a la dignificación de la vida de los habitantes y la construcción de la paz en un contexto de crudos enfrentamientos entre actores armados, el principal objetivo de la pareja era crear una reserva de la sociedad civil en Sumapaz.

Hoy el Observatorio de Conflictos Ambientales recuerda su ejemplo que, sin duda, es un derrotero para construir relaciones no violentas con el entorno, con otros seres humanos y con la vida.

 



Alfredo Correa de Andreis

Por Omar Clavijo - Investigador OCA


Alfredo Correa de Andreis

Usualmente lo ambiental es asumido como lo ecológico, dejando de lado que la naturaleza no puede ser comprendida al margen de sus interacciones con las comunidades y el tipo de apropiación que éstas hagan de los beneficios que les proveen los entornos de los cuales dependen. Así las cosas, esa separación termina por permear las lecturas que hacemos de eventos que parecieran estar desconectados de posicionamientos ambientales cuando, en el fondo, son éstos mismos lo que explican la ocurrencia de los hechos que a diario reportan los medios de comunicación.

Hoy, cuando los asesinatos de líderes sociales van rumbo a normalizar la muerte maquillada de ‘líos de faldas’, recordamos al Ingeniero Agronomo y Sociólogo Cienaguero Alfredo Correa de Andreis, quien fuera asesinado el 17 de septiembre de 2004 como fruto de una alianza criminal entre agentes del desaparecido DAS y el paramilitarismo, por la cual el Estado tuvo que dar disculpas públicas ante lo que no debería ocurrir en un país que se autodefine como democrático: el asesinato de personas en razón de su posicionamiento político o su lectura frente a la realidad y el Territorio.

En efecto, más allá de la muerte en sí misma, su ocurrencia acalla trayectorias académicas, aportes a la construcción colectiva de tejido social y toda la potencialidad que entraña la vida misma. Tal fue el caso del Profesor Correa, de quien se conocen detalles de su muerte pero no tanto de sus aportes desde la escuela de Orlando Fals Borda, cuyos lentes le permitieron adelantar investigaciones que iban desde “la cultura, la participación ciudadana, el desarrollo social, el medioambiente, los conflictos sociales y los derechos humanos”. En términos de la relación entre los modos de apropiarse y controlar el Territorio y su incidencia en materia de Derechos Humanos, es de destacar sus investigaciones sobre las implicaciones ecológicas y sociales que tendría la construcción de un puerto carbonífero Nueva Venecia (al interior de la Ciénaga Grande de Santa Marta): un proyecto inconcluso impulsado por el ex Gobernador del Magdalena, Trino Luna, el ex Paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, Alias ‘Jorge 40’ y el conocido ‘buen muchacho’ y ex Director del DAS, Jorge Noguera.

Justo finalizando el año en que inicia esta investigación, concretamente en la madrugada del 22 de noviembre del 2000, se consuma un masacre en dicho lugar en el que “70 miembros de las fuerzas paramilitares de ‘Jorge 40’ llegaron en lanchas al pueblo [y una] comunidad que, hasta ese día, solo conocía la muerte natural despidió de esta vida, al menos, a 37 de sus hijos (según cifras oficiales)”. Este es apenas un ejemplo que se suma a todo un historial de violencia en el que el conocimiento, la lectura crítica de las realidades y los proyectos con incidencia en el Territorio, se relacionan con la muerte de académicos, líderes sociales o personas del común: una relación en torno a la apropiación del Territorio y las visiones que de éste proceso se deriven, estén basadas en la co-existencia o en la eliminación del diferente.

De allí que, en medio de un ambiente enrarecido como el que políticamente se respira hoy en día, hagamos un llamado para la coexistencia y el respeto a la vida en cada uno de sus planos #AmbientalistasInmortalizados

Para más información sobre el perfil y muerte del Profesor Correa de Andreis, ver: García, J. 2017. Más de 12 años sin el 'sentipensante' de Alfredo Correa de Andréis. En: EL TIEMPO (09 de enero de 2017). Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/barranquilla/mas-de-12-anos-sin-el-sentipensante-de-alfredo-correa-de-andreis-48973 Fecha de acceso: 23 de julio de 2018

Sobre sus aportes académicos desde la Sociología, recomendamos: Vega, J. (Editor). 2016. Alfredo Correa de Andreis. Sociología desde el Caribe colombiano – Mirada de un Sentipensante. Barranquilla: Editorial Universidad del Norte. 288 p.

Con relación a Nueva Venecia (Magdalena) y datos sobre su riqueza cultural y biológica, pese a los problemas por los que atraviesa, recomedamos ver: Arcila, P. 2017.  Diez datos increíbles de un lugar escondido llamado Nueva Venecia. En: Señal Colombia (05 de octubre de 2010). Disponible en: https://www.senalcolombia.tv/general/diez-datos-increibles-de-un-lugar-escondido-llamado-nueva-venecia Fecha de acceso: 23 de julio de 2018