Escudo de la República de Colombia

OCA - Observatorio de Conflictos Ambientales

Boletín    



1°ENCUENTRO DE MUJERES DEFENSORAS DEL TERRITORIO

El pasado 12 de agosto, por invitación de la Fundación Comunidades Unidas de Colombia (COUNCO) y la Asociación para la Defensa de los DDHH y la Erradicación de la Violencia de Género (AUCAFURA), asistimos al 1°Encuentro de Mujeres Defensoras del Territorio en la ciudad de Duitama (Boyacá), donde se buscó tomar posición frente a la defensa del Territorio, desde un enfoque de género.

A partir de las vivencias por las que han atravesado las mujeres en contextos caracterizados por la vulneración de sus derechos, se enfilaron esfuerzos en procura de sentar las bases para la conformación de procesos organizativos en los que, aparte de resignificar su rol en la sociedad, les permita recuperar conexiones con el Territorio que también ha sido objeto de múltiples violencias. !er Encuentro de Mujeres defensoras del territorio

Los procesos organizativos son claves al momento de sumar esfuerzos que apunten a articular lo que antes se mostraba disperso y que, por esta misma desconexión, vieron obstaculizados sus intentos por dar mayor alcance a las alternativas que han venido construyéndose frente al modelo predominante. En otras palabras, las luchas aisladas no han permitido dar un mayor eco a los procesos de resistencia que –desde la cotidianidad– buscan abrir caminos para corregir el rumbo; tanto en las relaciones de las mujeres con el resto de la sociedad y entre sí, como de éstas con la naturaleza.

Este Encuentro sirvió de referente para la comprensión de la complejidad que subyace a los conflictos ambientales, bajo el entendido que los procesos de resistencia frente a obras, proyectos o actividades impactantes para el entorno, son apenas un síntoma detrás del cual se esconden las tensiones que induce el modelo económico y patriarcal frente al relacionamiento con la naturaleza, socialmente asumida como sujeto pasivo.

La ausencia de voz y la subsecuente instrumentalización que trae consigo, ha sido un elemento en común que la naturaleza comparte con las mujeres, siendo un punto de partida prometedor, a través del cual pueden trazarse líneas para una agenda en común que posibilite –por un lado– escalar las reivindicaciones de género y del entorno natural, con miras a visibilizarlas y sacarlas del ámbito interno/local; para, por otro lado, viabilizar la puesta en marcha de aquellas iniciativas que se contraponen a todo aquello en lo que fundamenta la mencionada invisbilización. No desde una postura reactiva, sino desde una propositiva que supere las coyunturas y de aliento a procesos de mayor calado; abriendo otras instancias de discusión para la transformación –desde lo micro– de las grandes estructuras sobre las cuales se explica el statu quo.

Cómo no extraer enseñanzas de los procesos de resistencia que ha liderado María Elena para la defensa de su Territorio, cuando la institucionalidad promueve la consolidación del sector de hidrocarburos en lugares donde la mayor parte de sus habitantes se preciaban de sus aguas y de la abundancia que emanaba de sus tierras, como Acacías (Meta) Cómo no esperanzarse con los relatos de Doña Lidia, quien se ha constitutido en guardiana de semillas, logrando autosuficiencia alimentaria en una vereda de Santa Rosa de Viterbo que hoy por hoy, ve amenazada su existencia por la extracción de materiales para la construcción.

!er Encuentro de Mujeres defensoras del territorio

Estos y otros relatos de vida de mujeres boyacenses, cuya convicción sobre sus capacidades para organizarse en pro de la protección de un patrimonio intergeneracional, constituyen un aliciente para nuestro quehacer como investigadores del Observatorio de Conflictos Ambientales, en la búsqueda de llenar de contenido el lema que orienta nuestro accionar: “Investigación para la defensa de los Territorios”, dado el contexto nacional que reclama –como imperativo ético– la toma de posición frente a las realidades, siempre susceptibles frente al cambio.

Tenemos certeza de encontrarnos una vez más en el ‘¡Carnaval por el agua y la vida!’ que, desde Cometa hasta Arcabuco (Boyacá), proyecta realizarse el próximo 3 de septiembre; para seguir caminando la senda que decididamente han abierto las mujeres de Boyacá, en defensa de sus Territorios de cara al frenesí minero-energético impuesto desde el nivel nacional de Gobierno.



 

CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

El pasado 9 de agosto de 2017 estuvimos participando de un conversatorio organizado por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), en el que se exploró el avance en la satisfacción de los derechos de los pueblos indígenas en Colombia, la construcción de paz y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y se conmemoró el día de los pueblos indígenas en el mundo. A este diálogo concurrieron representantes de diferentes instancias de la Organización de Naciones Unidas, y se hicieron presentes también miembros de la ACNUR, la OIM, la Comisión de Garantías del Acuerdo de Paz y Consejeros de la Comisión de la ONIC de Derechos Humanos y paz.

El espacio, que fue instalado a las 8:30 a.m. y culminó hacia el mediodía, inició con el contexto de la Declaración de las Naciones Unidas de los Derechos de los Pueblos Indígenas. Este documento fue proferido por la Asamblea General de la entidad y el próximo 13 de septiembre cumplirá 10 años. Como dato curioso se señaló la posición de abstención de la delegación colombiana cuando se llevaron a cabo las votaciones en 2007, ya que el nuestro fue el único país de América Latina que solicitó la inclusión de modificaciones en aspectos como la consulta previa para la realización de proyectos en territorios indígenas, reivindicó la propiedad de la nación del subsuelo y expresó la contradicción que esto suponía con la existencia de resguardos indígenas. Por último, manifestó que con esta declaración se ponía en entredicho el ingreso militar a zonas de resguardo u otros territorios habitados por los pobladores originarios.

Conviene subrayar que uno de los aspectos en los que coincidieron los panelistas fue en el hecho de señalar el enorme rezago en el país en materia de satisfacción de los derechos de los pueblos indígenas. Esta situación que históricamente se ha visto recrudecida por cuenta del conflicto armado interno, hoy posibilita constatar que, de manera simultánea al avance en la materialización del proceso de paz con las FARC – EP, perviven amenazas en los territorios indígenas por cuenta del ELN y del nuevo paramilitarismo lo que perpetúa el flagelo y las consecuencias de la violencia en numerosas zonas de Colombia.

Dado lo anterior, los invitados señalaron la enorme necesidad de que el Estado colombiano brinde seguridad en los territorios y a los líderes indígenas. Lo anterior avanzando en el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional y a través de la comprensión de que la paz no solo es el silencio de los fusiles, sino que lo son también las garantías de bienestar y buen vivir para todos los habitantes del territorio nacional.

Por su parte, el representante del PNUD hizo un llamado a reconocer el protagonismo de los pueblos indígenas en la materialización de un desarrollo en armonía con la naturaleza no humana. Resaltó cómo a través del diálogo, la Organización de Naciones Unidas había aprendido de la cosmovisión indígena y esto se había materializado en la proyección de la Agenda 2030, en los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible y en algunos de los programas que apoya la entidad para la protección de la biodiversidad y los bosques en el Colombia.

Una vez culminó la participación de los expositores, la Asesora de Comunicaciones de la ONIC socializó la apuesta de esta organización con el Navegador Indígena, herramienta que posibilitará llevar a cabo un monitoreo del cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Aunque en la actualidad es una página en construcción, se espera que a futuro se constituya en un Observatorio que posibilite conocer la situación de los indígenas y de sus territorios en Colombia y de la misma forma, en un insumo para la toma de decisiones. Para ello se espera, la cooperación decidida de todos los sectores de la sociedad colombiana, incluida la academia.

Finalmente, Luis Fernando Arias Arias, Consejero Mayor de la ONIC, invitó a que los organismos internacionales y los ciudadanos colombianos respalden los procesos de paz con las insurgencias, realicen junto a los pueblos indígenas veeduría del cumplimiento del capítulo étnico del Acuerdo de la Habana y acompañen la movilización social prevista en la Minga Social y Popular a llevarse a cabo en octubre. Los indígenas quieren exhortar al país a acompañar la paz desde las calles, el campo, los resguardos.